domingo, 18 de diciembre de 2011

No uses cinturones apretados

Si la vanidad te lleva a utilizar un cinturón apretado para aparentar estar delgado, recuerda: puedes generarte problemas de salud.
 
Un cinturón o cualquier otra cosa que te apriete demasiado la cintura se traduce como un torniquete a la barriga, lo que altera la función normal del intestino. "Unos pantalones apretados aumentan la presión abdominal, lo que dificulta que la comida y los gases se desplacen hacia abajo", señala Russell Yang, profesor de la Keck School of Medicine de la Universidad de California, en Estados Unidos, "por lo que estas personas constantemente sufren agruras y reflujo, además de dolor de estómago y molestias gastrointestinales". Hay algunas hipótesis realizadas por médicos europeos que relacionan los cinturones apretados con el cáncer de esófago. Sin embargo, un nuevo estudio sueco echa por tierra esa idea. La mejor forma de ajustarse el cinturón es que deje entre el pantalón y el abdomen, dos dedos de separación. "También, cuando vayas a comprar pantalones, recuerda que no todas las marcas son iguales, por lo que es necesario que te midas el pantalón", señala Davide Cotugno, miembro de la Asociación de Sastres y Diseñadores de Estados Unidos.

El grado de satisfacción laboral afecta la calidad del sueño, según estudio.

El grado de satisfacción laboral afecta a la calidad del sueño, según revela un estudio desarrollado por un grupo de investigadores británicos de la Universidad de Surrey, que el 33 por ciento de los empleados insatisfechos con su trabajo presenta desórdenes del sueño, frente al 18 por ciento que quienes se encuentran conformes con su situación laboral.

Asimismo, de la investigación se desprende que los asalariados y trabajadores autónomos disfrutan de un sueño "mucho más reparador" que quienes están desempleados.

De hecho, los investigadores aseguran que el 40 por ciento de las personas que están en el paro tienen más dificultades de conciliar el sueño y de no despertarse a lo largo de la noche que quienes tienes trabajo.
El tipo de trabajo de una persona también influye la calidad del sueño pues, según señala el estudio, quienes ejercen profesiones liberales duermen mejor que el resto de los profesionales.

Por otra parte, sólo el 6 por ciento de los directivos disfruta de más de ocho horas de sueño por noche (lo que recomiendan los expertos), frente al 11 por ciento de quienes no tienen responsabilidades de gestión.

Este análisis, realizado sobre los datos recabados en 14.000 hogares del Reino Unido, apunta además que las personas con mayores niveles de educación y las que están casadas disfrutan también de un sueño de "más calidad".

"Teniendo en cuenta los vínculos entre la salud, el sueño y las circunstancias sociales y económicas podemos concluir además que las personas más desfavorecidas o las que atraviesan problemas económicos tiene más problemas para conciliar el sueño, lo cual repercute de forma directa en su salud", explica la profesora de la Universidad de Surrey, Sara Arber.

LAS MUJERES TIENEN MÁS PROBLEMAS PARA DORMIR: Respecto a la diferencia por sexos, el estudio concluye que las mujeres son más propensas tener problemas para conciliar el sueño. Así, el 24 por ciento de ellas tardan una media de 30 minutos en dormirse tres o más noches a la semana, algo afecta al 18 por ciento de los hombres.

Por edades, estos trastornos afectan, durante tres o más noches a la semana, hasta los 25 años de edad, luego descienden ligeramente con la edad en los hombres con la edad pero, sin embargo, aumentan en el caso de las mujeres.

En relación con la medicación, el trabajo apunta que una de cada diez personas necesitan tomar fármacos para dormir, tres o más noches a la semana. En concreto, el 9 por ciento de los hombres y el 10 por ciento de las mujeres.

Por su parte, el 25 por ciento de las mujeres y el 15 por ciento de los hombres afirma tomar medicación para dormir tres o más noches a la semana.

Lo que Google y Facebook cuentan de ti

La falta de privacidad, es la principal causa de disputa entre usuarios y servicios como Google o Facebook. ¿Hasta qué punto nuestros datos personales se ponen al servicio de compañías de mercadeo y publicidad?Existe una relación de amor odio entre los usuarios y compañías de internet como Facebook o Google.
Por un lado, son útiles. ¿Necesita información? Google tiene más de la que usted puede procesar. ¿Quiere seguir en contacto con sus amigos? Facebook elimina la necesidad de siquiera discar el teléfono.
Sin embargo, el costo de este matrimonio de conveniencia parece ser que es nuestra privacidad.

Publicidad a medida
La semana pasada un comisionado para la ciudadanía de la Unión Europea hizo pública su preocupación sobre cómo las firmas de internet comparten información, y anunció los planes de la UE para revisar las actuales leyes de datos.
Al otro lado del Atlántico, una comisionada para la privacidad en Canadá criticó la llamada publicidad a medida.
En los Estados Unidos, la Comisión de Comercio Federal publicó un informe sobre las configuraciones de privacidad de Facebook y concluyó que la red social está llevando una "injusta y decepcionante" práctica.
Ésta es una actitud bastante dura en reguladores que han sido por tiempo muy criticados por ser demasiado laxos a la hora de pedir a estos servicios que rindan cuentas sobre su privacidad.

¿Mal necesario?
Esto sugiere que en 2012 podría verse un cambio en el balance de poder entre estas compañías de internet y los ciudadanos.
Uno de los puntos más conflictivos en nuestra relación con ellas es la publicidad, que a muchos resulta enojosa. Sin embargo, el dinero que genera esta publicidad lo convierte en el efecto secundario inevitable del uso de estos servicios en la red.
El sueño de los publicistas es disponer de toda esta información que comparte la gente a través de internet cada día. Desde las transacciones que hacemos, los pensamientos que tenemos, nuestra lista de deseos en páginas como Amazon, es para ellos una tormenta perfecta de datos.
Esta información la consiguen a menudo a través de las direcciones IP, historiales de búsqueda, compras en internet, tiempo invertido en determinadas páginas, artículos leídos y desde qué país, en ocasiones extraído de aplicaciones GPS en dispositivos móviles.

La ley Cookie
Pero los consumidores tienen poca idea de cómo estos datos están siendo empleados, dicen los expertos.
"La gente que comparte datos a menudo no lee las normas de privacidad. Tendrían que estar mucho mejor escritas ya que usualmente son largas y complicadas", dice Viviane Reding, portavoz de la Comisión Europea para la Ciudadanía.
Reding está muy interesada en cómo las firmas de internet usan la información. La Unión Europea está trabajando actualmente en dos proyectos de ley al respecto para mejorar la situación actual.
La primera es conocida como la ley "cookie" porque está específicamente dirigida a esas piezas de código que se emplean para rastrear el comportamiento en internet.
Las cookies permiten, por ejemplo, que publicidad que estaba en páginas de internet visitadas con anterioridad de repente aparezcan en pantalla.
Reding también pretende revisar el modo en que las firmas de internet emplean los datos. Una nueva directiva sería aprobada en enero.
La medida obligará a las compañías de internet a ser mucho más explícitas sobre la información que se comparte con las empresas de publicidad.

Facebook "anónimo"
Las página de términos y condiciones de Facebook solía ser más extensa que la constitución estadounidense.
Ahora ha sido radicalmente simplificada, pero poca gente todavía se da cuenta que al aceptar están también dando luz verde para que las empresas de mercadeo tengan acceso a información sobre sus preferencias para elaborar publicidad a medida.
El sistema, dice Facebook, es completamente "anónimo", dice la red social.
Los publicistas pueden cargar anuncios en el sistema de Facebook para que los vean determinados usuarios. Por ejemplo, los que tienen edades comprendidas entre los 25 y los 35 años.
El sistema de publicidad de Facebook conecta estos anuncios con los usuarios deseados, pero su información permanece en los servidores de Facebook.
La relación entre publicistas, el público y las firmas de internet es complicada, dice Nick Stringer, director de asuntos regulatorios en la Oficina de Publicidad en Internet.
"La información lleva al modelo de publicidad pero también necesita ser equilibrado con la necesidad de privacidad", explica.
"La publicidad financia estos servicios de internet que usamos, por lo que debe darse un negocio. Los consumidores quizás no son conscientes de cómo Facebook y Google hacen dinero, pero están dispuestos a usar el servicio y no pagar por él", aclaró.

Derecho a la privacidad
Pero los que abogan por la privacidad de los usuarios cuestionan que la publicidad a medida sea de ayuda.
La comisionada de privacidad canadiense Jennifer Stoddart, dijo recientemente que la gente tendría que tener derecho a rechazar el recibir este tipo de anuncios.
En una charla sobre marketing y leyes en Toronto, dejó este punto claro.
"A algunos les gusta ver publicidad a medida cuando tiene que ver con sus intereses particulares. Otros no quieren verlos", dijo.
"Estos están incómodos con la noción de que sus búsquedas están siendo rastreadas, es como si les estuvieran siguiendo en un centro comercial. En otras palabras, creen que esta práctica es totalmente siniestra".
Stoddart dijo que la práctica de ocultar este seguimiento en el apartado de términos y condiciones es "inaceptable".
"No puedes poner como condición de uso de servicio, el poner a disposición este tipo de información personal", expresó a la prensa durante el evento.
Stoddart destacó que los publicistas no deben recopilar estos datos o hacer uso de ellos sin el consentimiento del usuario.
En este sentido, expresó preocupación sobre cuántas firmas parecen decididas a sacar tajada del sector de la publicidad a medida.
A modo de ejemplo, mencionó una patente registrada por la firma de tarjetas de crédito Visa que combina la información sobre transacciones con otros datos de internet para generar anuncios a medida.

Perfiles sombra
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, dijo una vez que "social" tendría que ser la configuración por defecto de la red social, pero hay mucha gente que está en contra de ello.
"La gente tiene un derecho fundamental a la privacidad, pero la cuestión es ¿tiene esta gente todavía derecho sobre su información?", pregunta Jim Killock, director del Grupo Open Rights.
Una forma de hacer que los ciudadanos retomen el control de su información, dice Killock, es llevar a cabo un Subject Access Request (Petición de acceso del sujeto), que exige a las compañías que entreguen la información personal que han almacenado sobre un individuo.
El estudiante de derecho Max Schrems hizo justo esto. Junto con otros estudiantes, pidió a Facebook que le proporcionara toda su información personal.
Los resultados fueron varios CD con PDFs conteniendo miles de páginas de información de todo tipo, incluyendo creencias religiosas y orientación política.
Tras la experiencia, estableció una página de internet llamada "Europa versus Facebook", para luchar en contra de lo que dice es una irrupción en datos personales.
Según él, la red social está creando "perfiles sombra", que recopilan una excesiva cantidad de información sobre el usuario.
Schrems llevó sus argumentos a la Comisión de Protección de Datos de Irlanda, eligiendo este país porque es donde se ubica la sede de Facebook en Europa. La comisión reportará sus hallazgos en enero.

Cientos de páginas hacen lo mismo
Por su puesto, el asunto no sólo afecta a Google y a Facebook, aunque, como son los jerarcas de la internet moderna, suele ser a los primeros a quienes se apunta el dedo.
Un reciente estudio llevado a cabo por el Insituto Politécnico de Worcester, en Reino Unido, descubrió que cientos de páginas de internet muy populares filtran información a terceras partes.
Stoddart critica duramente a Google y Facebook, pero a su vez alabó las medidas que han tomado en cuestiones de privacidad.
Le gusta, por ejemplo, el apartado de Google que permite a los usuarios obtener la respuesta a la pregunta "¿qué sabe Google de ti?", así como la el controlador de preferencias de publicidad, que permite editar la información que Google utilizar para elaborar anuncios personalizados.
Puede que estas innovaciones no sean suficientes como para hacernos olvidar pasados escándalos de Google, como el lanzamiento de la fallida red social Buzz que estaba vinculada a las cuentas de Gmail sin pedir permiso a los usuarios.
Sin embargo, lo cierto es que muchos llorarían si Google y Facebook se hartaran un día y decidieran cerrar sus servicios.
Aunque la confianza ha sido dañada, los problemas que tenemos con ellos no son suficientes como para romper nuestra relación. No obstante, siempre querremos saber qué se traen entre manos. 


Actitud mata carita

Los hombres que carecen de atributos físicos de belleza suelen con frecuencia creer que son mucho más atractivos de lo que en realidad son, y eso incrementa su confianza en sí mismos y los impulsa a actuar en la conquista de una pareja.

Es la conclusión de un estudio publicado en Psychological Science y realizado por investigadores del Colegio Williams de Massachusetts, E.U.

Muchos hombres tienden a sobrestimar el interés que despiertan en las mujeres. Estas percepciones distorsionadas son un mecanismo evolutivo importante para asegurar el éxito reproductivo de un individuo y, en consecuencia, la supervivencia de la especie.

Los hombres que no se intimidan por su apariencia física, incluso cuando enfrentan el riesgo de un rechazo, consistentemente tienen más éxito con las mujeres y pueden pasar esa 'distorsión' en sus genes a sus herederos.

"En el proceso de conquista un hombre puede cometer dos errores: O piensa que una mujer está interesada en él, y ella no lo está. O ella realmente está interesada pero él pierde la oportunidad, es decir, pierde una oportunidad para aparearse, lo cual tiene un alto precio en términos de éxito reproductivo", señala Carin Perilloux, la investigadora que dirigió el estudio.

Respecto a los hombres que buscan una relación sexual de corto plazo, tienen más probabilidad de sobrestimar el interés que las mujeres tienen en ellos. "Estos individuos están limitados principalmente por el número de parejas, así que la sobrestimación es incluso más importante", dice la psicóloga.

En el estudio, los hombres que se creían más atractivos de lo que realmente eran también percibieron un mayor interés de las mujeres en ellos, lo cual no necesariamente era cierto. Los hombres a quienes las mujeres consideraban más atractivos no tenían esa visión distorsionada.

Y en cuanto más atractiva era una mujer, mayor posibilidad de que un hombre sobrestimara el interés que ella mostraba. Por otro lado, las mujeres tendían a subestimar el interés de los hombres.

Los investigadores expusieron a 96 hombres y 103 mujeres universitarios a lo que en el mercado de las citas se conoce como speed dating o cita veloz, en la que el individuo sostiene tres minutos de conversación con cada una de cinco posibles parejas. Pero antes de los encuentros los participantes se clasificaron a sí mismos y a sus posibles parejas en una escala de belleza y revelaron el grado de interés que tenían en sostener una relación sexual con ellas. También lo hicieron después de la cita.

Al respecto, indica la psicóloga Perilloux, las mujeres deben ser lo más claras posibles en sus intenciones, o su falta de ellas. Y los hombres estar conscientes de que su percepción puede ser errónea, pero esto no debe impedirles actuar sino debe ser una advertencia "para evitar que más tarde les rompan el corazón".

¿Cómo nos hace felices el sexo?

Las relaciones sexuales nos hacen felices, nos cambian la cara y mejoran nuestra capacidad respiratoria y muscular. ¿Cómo lo consiguen? En atractivas.es nos explican los mecanismos que consiguen sobre todo a través de la liberación de las conocidas como hormonas de la felicidad, las endorfinas.
Y es que este tipo de sustancias que libera nuestro cuerpo en ciertas ocasiones es básica en nuestro estado de ánimo. Tanto es así que incluso son capaces de funcionar como un analgésico, aliviando el dolor, según demostró recientemente un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford liderado por Robin Dunbar. Igualmente, explican desde atractivas.es , practicar deporte al aire libre y "sobre todo por la mañana", libera endorfinas, lo que ayuda a superar el estrés.
Lo mismo ocurre cuando practicamos sexo, pues durante el coito se liberan una gran cantidad de hormonas. La mujer libera oxitocinas (conocida como "molécula del amor" y serotoninas que influyen en el estado de ánimo para posteriormente liberar endorfinas que, según esta web especialista en el cuidado del cuerpo y de un estilo de vida más saludable, "crea una sensación de placer y un estado de euforia, que alcanzan el nivel máximo en el orgasmo".
Sin embargo hay que tener cuidado, el ejercicio físico puede llegar a ser adictivo. Como explica el profesor Robin Kanarek de la universidad de Tufts, "el ejercicio, como el abuso de drogas, hace que se liberen en exceso neurotransmisores como las endorfinas o la dopamina, ligados a la sensación de recompensa".

Javier Flores